Breve historia de la cocacola

 Breve historia de la cocacola

Nace la Coca-Cola, una imitación del Vino de Coca Mariani Uno de los imitadores del Vino Mariani fue John Pemberton (1831 – 1888), un honorable caballero del sur de los Estados Unidos que había luchado con el ejército confederado, que en su juventud había estudiado química farmacéutica en la universidad y que en 1869 se había establecido en Atlanta para dirigir un negocio de productos medicinales elaborados por él mismo. Después de haber inventado jarabes expectorantes, purificadores de la sangre y artículos de cosmética, habiendo leído sobre las virtudes de la hoja de coca e inspirado por el éxito que en Europa consiguió el Vino Mariani (que también se comercializaba en Estados Unidos), creó en 1884 su French Wine Coca, una imitación del producto original de Mariani, pero más potente, ya que contenía —además de las preceptivas hojas de coca y del vino como vehiculante— nuez de cola como fuente de cafeína y damiana, una planta con propiedades tonificantes y afrodisíacas. De acuerdo con la mentalidad norteamericana, su publicidad tenía un carácter más popular y sensacionalista que los vinos medicinales europeos, y los folletos incidían en que servía para tratar los problemas nerviosos, los digestivos, el agotamiento físico y mental, la jaqueca y la neuralgia. También se presentaba como vigorizante general y afrodisíaco, además de una ayuda para los adictos al opio, la morfina o el alcohol6.

El negocio marchó moderadamente bien al principio, pero en 1886 un acontecimiento iba a decidir el destino de su producto. La ciudad de Atlanta aprobó la prohibición del alcohol por un período experimental de dos años. Era allí muy fuerte el movimiento defensor de la abstinencia, cuyo principal representante fue el reverendo Sam Jones, una especie de predicador integrista. A fin de evitar problemas, Pemberton realizó experimentos para obtener un producto similar sin vino, manteniendo la hoja de coca y la nuez de cola. La nueva bebida se vendió por primera vez en la Farmacia de Jacob, como preparado medicinal, el ocho de mayo de 1886. No se dispensaba en botellas, sino utilizando fuentes de refrescos (fuentes de soda, soda fountains en inglés), con el típico grifo que expulsa el líquido a presión. En el interior se colocaba el sirope concentrado, que después se mezclaba con dióxido de carbono y agua para formar la bebida que se vertía en el vaso y que consumía el usuario. De esta forma, al combinar la invención de Pemberton (eliminando el vino) con agua y dióxido de carbono (agua con gas), se obtuvo la Coca-Cola, que al principio se vendió a cinco centavos el vaso, y cuyo nombre, caligrafía y logotipo fueron idea de Frank Robinson, socio de Pemberton. La denominación fue bastante afortunada por hacer alusión al contenido (coca y nuez de cola), por ser fácil de recordar debido a su brevedad y por resultar llamativa gracias a su aliteración (repetición del sonido ‘k’).

También fue Robinson el encargado de colocar el primer anuncio con el lema ‘Beba Coca-Cola’ en la marquesina de la farmacia. La Coca-Cola se publicitó al principio como preparado medicinal para tratar la dispepsia y los dolores de cabeza, pero pronto se presentó también como bebida refrescante. Esta tendencia se fue acentuando a medida que Asa Griggs Candler(1851 – 1929) —un ambicioso empresario que no reparaba en los métodos empleados con tal de conseguir sus objetivos— se fue haciendo con el control total de la empresa, lo cual conllevaba también ser el propietario de la fórmula original. Después de muchos embrollos legales, de los que Candler salió triunfante gracias a su falta de escrúpulos, a que Pemberton falleció el 16 de agosto de 1888, a que a su hijo Charley Pemberton le interesaban más las mujeres y las fiestas que los negocios, y a que disponía de dinero de sobra para pagar abogados —mientras que sus rivales, los primeros socios de Pemberton, no lo tenían—, el empresario se convirtió en dueño absoluto de la compañía. Tras varios años de expansión instalando fuentes de soda en bastantes ciudades, en marzo de 1894 la Coca-Cola fue embotellada por primera vez.

Los inicios del siglo xx vieron cómo la bebida triunfaba a nivel internacional y se transformaba en símbolo del emprendedor estadounidense. Sin embargo, antes de conseguir todo eso, Candler tuvo que resolver dos problemas. El primero consistía en convertir un producto comercializado como remedio medicinal en bebida refrescante de consumo habitual. Esto no implicó mayores problemas gracias al cambio en el modo de hacer publicidad y en los eslóganes utilizados desde entonces (lo que actualmente llamaríamos ‘marketing’), tareas en las que era todo un experto. El segundo problema era más difícil. A medida que se aproximaba el cambio de siglo, en la sociedad norteamericana habían ido proliferando los movimientos que promovían la abstinencia del alcohol y de las demás drogas, a las cuales se culpaba de la creciente delincuencia. A la Coca-Cola le creaba mala fama que su fórmula incluyera coca. De hecho, muchos clientes, al pedirla en algún establecimiento, utilizaban el nombre de dope (‘droga’); además, corría el rumor de que fomentaba la adicción a la cocaína. Candler defendió durante varios años la presencia de coca en su bebida, si bien todos los indicios apuntan a que en la década de los noventa rebajó sustancialmente la cantidad original de Pemberton. Sin embargo, a finales de siglo ya estaba convencido de que debía eliminar definitivamente todo rastro de la sustancia, pero con ello se exponía a que la bebida perdiera parte de sus propiedades estimulantes (y por tanto parte de las ventas) y a tener problemas legales por no cumplir con la denominación (la ‘coca’ de ‘Coca-Cola’). Convencido de la necesidad del cambio, en 1901 —mediante algún procedimiento que ignoramos— intentó suprimir la cocaína presente en la bebida; sin embargo, no lo consiguió, ya que un análisis de 1902 mostró que todavía contenía trazas. Por ello, en 1903 firmó un contrato con un laboratorio químico de Nueva Jersey para que eliminara toda la cocaína de las hojas de coca que utilizaba. A partir de entonces, la Coca-Cola conservó su denominación, pero la materia prima ya no incluía su alcaloide característico. Para redondear su plan, Candler hizo todo lo que pudo para borrar los testimonios que recordaran que su bebida había llevado cocaína alguna vez. Todavía debió aguantar varios juicios relacionados con el contenido en hojas de coca descocainizadas y en cafeína, pero los superó sin mayores dificultades. Y como suele decirse, el resto es historia. La compañía Coca-Cola se convirtió en una multinacional de gran relevancia y en símbolo de la cultura estadounidense. Allí donde llega la influencia de los Estados Unidos está presente la Coca-Cola; tanto que durante mucho tiempo se la ha asociado a los intereses internacionales de este país, con todo lo que esto conlleva.

6 Pendergrast, Mark, For God, Country & Coca-Cola, Basic Books, 2000. Versión española:
Dios, Patria y Coca-Cola, Vergara Bolsillo, Grupo Zeta.

Fuente: Pioneros de la coca y la cocaína

Samuel Zuleta

https://samuelzuleta.farmacodependencia.com/

Magíster en Drogodependencias, Especialista en Farmacodependencia, Psicólogo.

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