Elementos de un programa de educación sobre drogas eficaz

 Elementos de un programa de educación sobre drogas eficaz

1.- La educación sobre drogas debe formar parte de un amplio conjunto de iniciativas en la escuela, la familia, la comunidad y la sociedad en su conjunto. El consumo de drogas es una conducta compleja influenciada por
factores individuales (rasgos de personalidad, habilidades personales, genética, actitudes y creencias), factores sociales (compañeros, padres, comunidad, directrices y programas escolares) y factores ambientales (coste, edad mínima legal, marketing e imagen de las drogas en los medios de comunicación). Las estrategias de prevención y de promoción de la salud también necesitan una aproximación multidisciplinar.


2.- La educación sobre drogas debe formar parte de Programas escolares globales. Los demás componentes de un programa global deberían incluir: estrategias para ayudar a los estudiantes que puedan tener problemas, procedimientos normalizados de actuación ante incidentes relacionados con las drogas, maneras de implicar activamente a los estudiantes, a los padres y a la comunidad en la planificación y ejecución de los programas, y métodos para asegurar una adecuada ejecución y evaluación.


3.- Los padres deben estar involucrados en la educación sobre drogas. Resulta difícil para los estudiantes integrar los mensajes sobre las drogas y su consumo recibidos en el colegio y en casa cuando son diferentes. Un ambiente familiar de consumo de drogas (incluyendo el alcohol, el tabaco y los medicamentos) puede aumentar el riesgo de los estudiantes de convertirse en consumidores. Si se implica a los padres en el proceso de la educación sobre drogas se puede reforzar la consistencia de los mensajes recibidos por los estudiantes, ayudarlos a cumplir su papel preventivo, y facilitarles el acceso a los recursos terapéuticos si existen problemas.


4.- Los materiales didácticos deben adecuarse a todos los subgrupos de estudiantes, teniendo en cuenta los factores de riesgo, las capacidades cognitivas, el sexo, la edad, las diferencias étnico-culturales, y el estatus
socioeconómico. Al igual que cualquier otro, el curriculum de educación sobre drogas debe ser suficientemente flexible para adaptarse las necesidades particulares de los estudiantes. Se pueden utilizar muchos recursos didácticos, medios audiovisuales y materiales impresos para conseguir este objetivo.


5.- Hay que proporcionar información sobre las diferentes drogas y sus efectos, así como sus riesgos y consecuencias antes de que entren a formar parte del marco de referencia o de experiencia del estudiante. La información debe centrarse en los efectos, riesgos y consecuencias inmediatas, más que en las consecuencias a largo plazo, y en aquellas a las que pueden estar más expuestos debido a sus circunstancias personales, familiares o comunitarias. Hay que poner relativamente poco énfasis en los tipos de drogas, su manufacturación, clasificación y efectos específicos.

 

6.- El desarrollo de habilidades de competencia personal y social es fundamental. Existen muchas influencias para el consumo de alcohol y de otras drogas, incluyendo elementos personales como las habilidades. El grado en el cual los jóvenes disponen de las habilidades que necesitan para tratar con las situaciones reales de la vida puede influenciar su consumo de alcohol y de otras drogas. Ayudar a los estudiantes a desarrollar capacidades personales y sociales puede incluir enseñarles ciertas habilidades tales como: asertividad, resolución de problemas, manejo del estrés, comunicación eficaz con los adultos y los amigos y relaciones positivas con otros de su edad, así como enfoques afectivos tales como clarificación de valores y creación de autoestima. El conocimiento puede ser un ingrediente necesario en una educación de drogas eficaz, pero por sí solo es insuficiente para cambiar la conducta.

 

7.- La educación sobre drogas debe formar parte de un enfoque global de educación para la salud, donde se tengan en cuenta los diferentes aspectos: físico, emocional, espiritual y social. Los factores de riesgo para el consumo de drogas son comunes a otras conductas peligrosas para la salud como una precoz actividad sexual de riesgo y las conductas desviadas. A la inversa, los factores que promueven la abstinencia de drogas pueden también promover otros aspectos de salud.


8.- La educación sobre drogas debe involucrar activamente a los estudiantes. Al margen de las ventajas educativas que supone el hecho de tener estudiantes que participan activamente en la clase, el papel del modelado positivo de los compañeros de la misma edad, o un poco mayores, puede influenciar positivamente las normas y la conducta de los estudiantes ante el alcohol y otras drogas.


9.- La educación sobre drogas debe disponer de suficiente tiempo y recursos para aplicarse adecuadamente. Se necesita tiempo para enseñar cualquier materia a fondo, especialmente cuando incluyen desarrollo de habilidades y estrategias afectivas. Integrar algunos componentes de la educación sobre drogas en otras áreas curriculares es una de las maneras de enfrentarse a la falta de tiempo, al simultanear los objetivos de la educación sobre drogas con los de otras materias.

10.- Los profesores deben estar adecuadamente formados para la implementación de la educación sobre drogas. La investigación muestra claramente que la variables “profesor” es la más importante para determinar
los efectos de la educación sobre drogas. Es también importante el hecho de que la ausencia de formación se ha citado como una de las razones del fracaso de ciertos programas de educación sobre drogas. De hecho, Botvin (1987) comentaba que una razón por la cual los líderes juveniles tenían más éxito que los profesores en un estudio, era debido a que estaban más formados. Ningún programa puede tener éxito si se ejecuta de forma inadecuada. La Formación del profesorado es una clave para una aplicación eficaz.

Fuente: Gloria Silverman & Donna Mates OPSTF News, Diciembre 1990, vol 5, nº 2

Samuel Zuleta

https://samuelzuleta.farmacodependencia.com/

Magíster en Drogodependencias, Especialista en Farmacodependencia, Psicólogo.