Estos son los peores momentos del día para beber café, de acuerdo con expertos nutricionistas

 Estos son los peores momentos del día para beber café, de acuerdo con expertos nutricionistas

Sin lugar a dudas el café es una de las bebidas más veneradas de época moderna y es que existen innumerables razones para amarlo. Es delicioso, aromático, medicinal y por supuesto aporta el golpe de energía necesario para iniciar el día, su contenido en cafeína lo vuelve uno de los estimulantes naturales más consumidos en todo el mundo y su relación con el aumento en la productividad lo vuelve el aliado perfecto de las mañanas. 

Lo cierto es que los beneficios de una buena taza de café no se limitan a un simple estado de alerta, el café puede mejorar considerablemente las habilidades cognitivas, beneficia la digestión, es un buen aliado de la pérdida de peso y funciona como un grandioso agente antiinflamatorio. De hecho recientemente un nuevo estudio sugiere que el café podría ser una protección útil contra la demencia y el Alzheimer. 

Sin embargo con tantos beneficios ¿Existen circunstancias en las que el café pueda hacer más daño que bien? Según los expertos en medicina y nutrición, sí. Descubre cuáles son los peores momentos del día y circunstancias específicas para tomar café.

Los peores momentos para beber café:

1. Después del medio día

El efecto del café cambia literalmente después de las 12:00 del día y aunque para algunos pueda parecer inofensivo ya que es “media mañana“, en casos de personas sensibles puede interferir seriamente con el horario de sueño. Una buena alternativa para sortear este problema, sobre todo para los amantes de beber café en la tarde es intentar sustituir el café caliente de la mañana por el café frío (cold brew). La infusión fría generalmente tiene un recuento de cafeína más alto que el café caliente y esto se debe a que generalmente se necesitan más posos de café por onza de agua para preparar una infusión fría que para el café caliente convencional, que también produce una taza más concentrada. De tal manera que beber una infusión fría a las 11:30 am podría ser una grandiosa manera de mantenerte más activo por más tiempo durante el día e inclusive puede ayudar para renunciar al café de la tarde, que cuando es un hábito recurrente altera la calidad del sueño a largo plazo. 

2. Cuando ya tomaste dos tazas 

Por más que ames el café, no es una excepción al viejo adagio de “todo con moderación”. Con base en esto, los especialistas en nutrición aconsejan limitar la ingesta a 2-3 tazas; después de entre 3 y 4 tazas, es considerado un exceso que puede conducir a la deshidratación y otros síntomas relacionados con la sobrecarga de cafeína en el organismo. De hecho según la ciencia uno de los hábitos alimenticios que puede acortar la vida, es beber más de 4 tazas de café al día.

3. Con el estómago vacío

En los últimos meses una de las tendencias de salud y nutrición más populares, sin lugar a dudas ha sido el ayuno intermitente. De tal manera que se ha vuelto costumbre, iniciar el día bebiendo café en ayuno. Sin embargo no es del todo aconsejado, ya que al tratarse de una bebida sumamente ácida beberla con el estómago vacío puede causar molestias. La razón es simple ya que los niveles de acidez del café son potencialmente problemáticos para las personas con acidez estomacal, reflujo, problemas digestivos e inclusive solamente malestar estomacal. También en los casos de personas que son sensibles a la cafeína, es normal que se presenten con mayor intensidad los síntomas que alteran al sistema nervioso como la taquicardia y la ansiedad. La buena noticia es que existen maneras de evitar estas molestias, una de las principales es comprar granos de café no transgénicos cultivados orgánicamente, que tienen una menor carga de toxinas y el mayor contenido de antioxidantes. También se aconseja tomar la primera taza del día con un poco de leche baja en grasa o vegetal, es un gran tip para contrarrestar la acidez. Otro consejo que puede ser de gran utilidad para quienes sufren de alteraciones digestivas, es beber café frío ya que tiende a ser menos amargo y ácido que el café normal.

4. Cuando padeces niveles de colesterol alto

Mucho se ha dicho acerca del consumo de café y sus limitaciones en los casos de personas con padecimientos específicos de salud. Uno de los principales es el colesterol alto, sin embargo no es necesario eliminar el café del todo, sin embargo es muy importante que si padeces dicha condición reconsideres cómo lo bebes. Si bien se ha demostrado que la mayoría del café filtrado tiene un efecto neutral sobre los niveles de lípidos, el café prensado francés o sin filtrar en realidad puede aumentar el colesterol LDL “malo“. Por lo tanto, si padeces de niveles de LDL son altos, considera el consumo de café filtrado con papel es de gran ayuda para evitar que aumenten y se descontrolen.

5. Cuando beber café es “adicción”

Es bien sabido que existen personas que son ávidos bebedores de café y al presentar un aumento en la ingesta, puede convertirse en un hábito tan fuerte que se convierte en una adicción. Es por ello que nutricionistas y médicos, recomiendan con especial énfasis administrar la ingesta diaria y procurar la moderación, ya que los estimulantes como el café tienen un efecto directo sobre los niveles de energía. Esto lo consiguen aumentando la actividad del sistema nervioso central, estimulando hormonas (como la adrenalina) y neurotransmisores que afectan considerablemente nuestra energía. Lo que sucede es que puede volverse un problema, ya que el cuerpo se adapta a los efectos del café y requiere dosis cada vez mayores para obtener el mismo efecto, lo que eventualmente conduce al agotamiento y la fatiga. Por lo tanto una buena alternativa es consumir como máximo un par de tazas entre 4 y 5 días a la semana, y reemplazar su ingesta con bebidas como el té verde y matcha. 

Fuente: eldiariony.com – lorenza.amor@gmail.com

Samuel Zuleta

https://www.farmacodependencia.com

Magister en Drogodependencias, Especialista en Farmacodependencia, Psicólogo.

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