Los 12 pasos

 Los 12 pasos

Todos los miembros mencionan el “proceso de transitar por los 12 pasos” como uno de los pilares del programa de AA.

El primero de esos pasos, publicado cuatro años después de la fundación de la entidad, dice: “Admitimos que éramos impotentes ante el alcohol, que nuestras vidas se habían vuelto ingobernables”.

El programa de recuperación de los 12 pasos de Narcóticos Anónimos es el mismo que el de AA.

Los 12 pasos son, en pocas palabras, un plan de recuperación para lograr superar la adicción.

Ese plan incluye la sumisión ante un poder espiritual superior, el reconocimiento del alcoholismo como un problema que no tiene final, la reparación de los daños causados a las personas afectadas por la adicción y un despertar espiritual a través de la oración o la meditación. (Vea la descripción detallada de cada uno de los pasos al final de este artículo).

Fundado por Bill Wilson y Bob Smith en Akron, en el estado de Ohio, AA se desprendió de una organización cristiana estadounidense, llamada The Grupo Oxford.

El grupo celebra este año el 80º aniversario del momento en que Wilson ayudó a Smith a salir del alcoholismo: el 10 de junio de 1935 fue la fecha de su último trago.

Ese elemento social de AA, la importancia del “sponsor” o padrino del adicto, es tan conocido como sus 12 pasos.

A la fecha, hay 115.326 grupos afiliados a AA en 175 países, según las más recientes estimaciones de la entidad. Sólo en Estados Unidos hay 60.143.

De acuerdo a un estudio de 1998, 90% de los centros de tratamiento de adicciones privados se basa en el modelo estadounidense de los 12 pasos.

 

Los 12 Pasos

  1. Admitimos que éramos impotentes ante el alcohol y que nuestras vidas se habían vuelto ingobernables.
  2. Llegamos a creer que un Poder superior a nosotros podría devolvernos el sano juicio.
  3. Resolvimos confiar nuestra voluntad y nuestra vida al cuidado de Dios, según nuestro propio entendimiento de Él.
  4. Sin temor, hicimos un sincero y minucioso examen de conciencia.
  5. Admitimos ante Dios, ante nosotros mismos y ante otro ser humano la naturaleza exacta de nuestras faltas.
  6. Estuvimos enteramente dispuestos a que Dios eliminase todos estos defectos de carácter.
  7. Pedimos a Dios humildemente que nos librase de nuestras culpas.
  8. Hicimos una lista de todas las personas a quienes habíamos perjudicado, y estuvimos dispuestos a reparar el mal que les ocasionamos.
  9. Reparamos directamente el mal causado a esas personas cuando nos fue posible, excepto en los casos en que el hacerlo les hubiese infligido más daño o perjudicado a un tercero.
  10. Proseguimos con nuestro examen de conciencia, admitiendo espontáneamente nuestras faltas al momento de reconocerlas.
  11. Mediante la oración y la meditación, tratamos de mejorar nuestro contacto consciente con Dios y le pedimos tan sólo la capacidad para reconocer su voluntad y las fuerzas para cumplirla.
  12. Habiendo logrado un despertar espiritual como resultado de estos pasos, tratamos de llevar este mensaje a otras personas y practicar estos principios en todas nuestras acciones.

Samuel Zuleta

https://samuelzuleta.farmacodependencia.com/

Magíster en Drogodependencias, Especialista en Farmacodependencia, Psicólogo.

Publicaciones relacionadas