Los trucos para no dar positivo en una prueba de alcoholemia: ¿son eficaces?

 Los trucos para no dar positivo en una prueba de alcoholemia: ¿son eficaces?

Tomar un par de copas y ponerse al volante son acciones compatibles. De hecho, la sentencia de «Si bebes, no conduzcas» deberías ser un mantra para todos los conductores. De hecho, el consumo de alcohol supone la segunda causa de accidentes mortales en las carreteras.

A pesar de que la Dirección General de Tráfico (DGT) insiste en la peligrosidad de ingerir alcohol y coger el coche, son muchos los conductores que no le dan la importancia suficiente. Ni siquiera con la sanción económica que supone dar positivo en un control de alcoholemia. Las multas pueden superar los mil euros, además de la retirada de varios puntos del carnet. Además, un conductor no puede negarse a realizar la prueba. Si lo hace, se le retirarán seis puntos del carné.

Si el conductor supera la tasa de 0.25 mg/l en aire espirado, el conductor tendrá que pagar una multa de 500 euros y será sancionado con 4 puntos menos en el carné de conducir. Si sobrepasa de los 0,50 mg/l, son 6 puntos menos y 1.000 euros de multa. Se agravaría en el caso de superar los 0,60 mg/l, porque ya es un delito penal que conlleva una condena de entre tres y seis meses de prisión. En el caso de ser conductor profesional o novel, la multa llega tras superar la tasa de 0,15 mg/l en aire espirado.

Algunos conductores piensan que, mediante algún truco, pueden engañar al alcoholímetro o rebajar la cantidad de alcohol en sangre. No ingerir alcohol es la mejor solución para no dar positivo. De hecho, no existe ninguna forma inmediata y eficaz para burlar el test de alcoholemia. Estos son los más utilizados por los conductores:

 

Esperar un par de horas

Es cierto que, con el paso del tiempo, la cantidad de alcohol en sangre se reduce. De hecho, el cuerpo elimina 0,20 gramos /litro por cada hora, aunque es una cifra que depende de la cantidad de alcohol ingerida y de las condiciones físicas de cada persona. Además, habría que esperar demasiado tiempo para lograr que la tasa de alcohol no sea superior a la permitida.

 

Beber agua

Al beber agua, la cantidad de alcohol que el organismo elimina es muy pequeña, por lo que no es suficiente para modifcar la medición en un control.

 

Masticar chicle

Los sabores fuertes como el chicle, el café o la pasta de dientes ayudarán, únicamente, a mejorar el aliento, pero ninguno de ellos es capaz reduce la presencia de alcohol en el cuerpo.


Hacer ejercicio

Muchos conductores piensan que el ejercicio físico ayuda a quemar el alcohol con más rapidez ante el posible examen de un alcoholímetro. Al hacer deporte sudamos y se eliminan los desechos del cuerpo, pero no se expulsa todo el alcohol así. De hecho, su efecto resulta casi inapreciable.

 

Dormir

Al dormir, el proceso de eliminación del alcohol se ralentiza, ya que nuestro organismo pospone muchas de sus funciones para el momento en que nos activamos. Por tanto, de poco sirve echarse una cabezada y conducir después para bajar la cantidad de alcohol del cuerpo. Habría que descansar, al menos, cinco horas de sueño para que disminuyera la concentración de esta bebida en la sangre.

 

Consumir bebidas energéticas

Tomar bebidas energéticas para rebajar la tasa de alcohol es inútil a la par que peligroso. Las altas concentraciones de estimulantes de estas bebidas pueden provocar efectos adicionales. De hecho, incrementan el nivel de alcohol en la sangre y producen un falso estado de seguridad en los conductores, lo que aumenta el riesgo de sufrir un accidente de tráfico.

 

Samuel Zuleta

https://samuelzuleta.farmacodependencia.com/

Magíster en Drogodependencias, Especialista en Farmacodependencia, Psicólogo.