Modelo médico-sanitarista de las adicciones

 Modelo médico-sanitarista de las adicciones

El modelo jurídico y el médico-sanitarista representan los inicios del abordaje del fenómeno a principios de los años 80, en muchos de sus conceptos claves se iniciaron los primeros profesionales y se organizaron los primeros equipos asistenciales. Por ello hay quienes hoy día hablan de Modelo Farmacológico-Represivo. Ambos modelos imponen previamente sus códigos, el hipocrático y el penal, y prescriben su pharmakon a través de sustancias-fármacos y de las leyes. Hoy día existe -al igual que en la representación social del ciudadano medio- concepciones y definiciones cercanas todavía a estos modelos de intervención en la cuestión de las drogas y las drogodependencias. Sin embargo los débiles resultados a través de los programas de tratamiento hegemónicos -los Programas libres de Drogas- hasta hace pocos años, centrados en la abstinencia absoluta, también han generado elevadas dosis de desánimo entre los Técnicos de la salud mental y las drogodependencias, principales mantenedores del modelo.

 

× Considera las drogas, las personas y el contexto como agente, huésped y contexto, como si se tratara de una enfermedad infectocontagiosa. La medicina entiende el fenómeno del uso de drogas ilegales siguiendo el modelo de enfermedad de la adicción (8,9). La sustancia asume el rol más importante teniéndose en cuenta, sobre todo, las consecuencias para la salud de la persona. La enfermedad se convierte en el concepto más importante del modelo y el drogodependiente es ante todo un enfermo que necesita atención terapéutica de los profesionales sanitarios. El consumo de drogas tiene relación con una amplísima gama de comportamientos que va desde lo placentero hasta lo problemático.

 

× Se ponen en práctica medidas de contención de los consumidores para impedir que “infecten” a otras personas, medidas para el diagnóstico y tratamiento de los ya contaminados, “vacunación” informativa a la población sobre los terribles riesgos que acompañan el consumo de sustancias-droga. Prevención y tratamientos médicos frente a la elevada morbimortalidad en la población adicta y frente a la adicción a distintas sustancias. Las intervenciones curativas del terapeuta se apoyan más en la prescripción, consejo e información que en la escucha personalizada (10). Lo biológico, la sustancia, el fármaco, primando sobre lo psicológico o lo relacional. Por ello entre los consumidores adictos, a la heroína fundamentalmente, se fue desarrollando la demanda a los servicios de psiquiatría, demanda de psicofármacos como sustitutivos de la sustancia de la que son dependientes. Desde la Psiquiatría es valorada como muy pequeñas las posibilidades de intervención, con importante desconocimiento de esta problemática, siendo el las actuaciones proteccionistas, o estigmatizadores, desde la psiquiatría se ha fármaco el elemento central y casi exclusivo de la intervención asistencial. Con contribuido al alejamiento incluso de la intervención médica respecto a toxicómano. El SIDA y sus consecuencias acercaron al drogodependiente a la medicina alejándole más de la psiquiatría.


× Pero la drogodependencia es de difícil aplicación conceptual y práctica para todo tipo de drogas, no siendo igual en un contexto cultural u otro ni en una época u otra e incluso siendo a veces un (pre)juicio social. Si además la divisoria entre salud y enfermedad no es algo objetivable, no digamos lo impreciso que resultará diferenciar al dependiente del no dependiente de una sustancia, sin olvidarnos de la diversidad entre las personas adictas con procesos de adicción muy diferentes (11).


× Este modelo ha tenido y tiene gran arraigo social, en gran parte porque fueron los profesionales de la medicina los primeros en intervenir en las drogodependencias, y también porque sigue la vieja estela de los años 20 y 30 donde los modelos de enfermedad hegemonizaron la escena. Este modelo que puede significar un avance respecto al modelo represivo, al considerar el drogodependiente e incluso al usuario como enfermo que requiere un tratamiento, limita las intervenciones psicosociales en el medio comunitario y dificulta conocer algunas raíces sociales.

Fuente: Adicciones: conocimiento, atención integrada y acción preventiva; IÑAKI MARKEZ, A. E. N. ESTUDIOS / 56

 

Samuel Zuleta

https://samuelzuleta.farmacodependencia.com/

Magíster en Drogodependencias, Especialista en Farmacodependencia, Psicólogo.

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