Modelo psicosocial de las adicciones

 Modelo psicosocial de las adicciones

Aparece con la incorporación de los equipos interdisciplinares y los nuevos recursos de actuación en la primera mitad de la década de los años 80. Destaca la reformulación de la drogodependencia desde la psiquiatría social, desde el psicoanálisis o desde las teorías sistémicas.


× Considera a la persona como elemento clave en la cuestión de las drogas. “Reconoce la infinita complejidad de cada ser humano y la influencia determinante de los factores psicológicos y del medio circundante, en la génesis de la farmacodependencia” (12).

× Consumo de drogas como una forma más de comportamiento, que satisface necesidades no atendidas. Este modelo tiende a diferenciar cantidades, frecuencia, formas de consumo, actitudes, variedad de los efectos, medio ambiente,… El drogodependiente es un inadaptado o con problemas de conducta. Es alguien que arriesgó y perdió (13). La drogodependencia será un síntoma, automedicación, recambio del deseo pero que agota sus deseos (14), relleno de carencias lo que supone la fragilidad del Yo (15), traumatismo simbólico (16), narcisismo patológico que proyecta la culpa (17), necesidad y exclusividad (18), etc., sin dejar de lado la necesidad de bases psíquicas y sociofamiliares predisponentes.

× Plantea medidas hacia las conductas inadaptadas y destructivas, no solo por el uso de la droga. Las medidas de tratamiento o prevención consideran la persona integralmente en su crecimiento y no solo por el uso de drogas, por ello son profesionales de distintos ámbitos (médicos, psicológicos, psiquiatras, farmacólogos, sociológicos,…) quienes se interesan por la problemática asociada al uso de drogas.

× Frente al castigo o el miedo de los modelos represivos o médicos ofrece intervenciones más positivas por ejemplo la creación de marcos donde son satisfechas las necesidades sin recurrir al uso de drogas. Aunque también le llueven las críticas: riesgo de minusvalorar consecuencias físicas por el consumo abusivo de algunas drogas, situarse en ocasiones al margen de lo que la ley determina, excesiva atención al medio social cercano (familia, amigos,…) olvidando el contexto social más amplio, los factores políticos, los económicos o culturales. Críticas de modelo reduccionista e individualista. Se fue estructurando un modelo BioPsicoSocial, marco teórico de abordaje de la relación entre mente y cuerpo. Presentada como teoría médica (19) jerarquizada en tres niveles que interactúan entre sí.

Samuel Zuleta

https://samuelzuleta.farmacodependencia.com/

Magíster en Drogodependencias, Especialista en Farmacodependencia, Psicólogo.

Publicaciones relacionadas