“Palcohol” bebidas alcohólicas en polvo: origen y polémica

 “Palcohol” bebidas alcohólicas en polvo: origen y polémica
Cocktails

No me digas que la cosa no tiene de entrada su intríngulis… Resulta que un señor, de nombre Mark Phillips, está en camino de obtener la licencia para comercializar unos polvos bajo la denominación de Palcohol que, reconstituidos solo con agua, resulten en una bebida alcohólica. O al menos eso pretende. En principio de trataría de comercializar dos versiones básicas, una de ron y otra de vodka y; además, una serie de cocktails: CosmopolitanMojitoPowderita (con un sabor similar al de, dicen, un Margarita) y Lemon drop… no me digas que no suena prometedor.

¿Pero se puede obtener alcohol en polvo?

Pues claro, como de todo más o menos. En principio el sistema de elección y más básico consistiría en solidificar aquello que se quiere obtener en polvo y luego rallarlo o pulverizarlo. Así, al igual que con el alcohol, se podría obtener también agua en polvo… Pero como sabes este sistema genera algunos problemas de índole práctica. El principal, que ese polvo dejaría de ser tal a temperatura y presión ambiente. Y con el alcohol lo tendríamos aun peor que con el agua ya que el etanol puro solidifica a unos -114ºC… mal tema.

Entonces, ¿es imposible?

No, hay otras estrategias. Pero antes déjame que hagamos un poco de historia.

El caso es que por mucho que al actual “inventor” le de por tirarse el farol de que lo ha ideado él, la cosa viene ya de bastante tiempo atrás. La primera idea de comercializar unos “polvos alcohólicos” que poder reconstituir para dar lugar a una bebida alcohólica data de 1974. Fue en esa fecha cuando se registró una patente sobre este tipo de “invento” o idea… perfectamente descrita. Puedes consultar el registro de dicha patente en este enlace.

Ya entonces se argumentaba con la idea de utilizar una sustancia en polvo altamente absorbente, por ejemplo una maltodextrina (básicamente, como unos “trocitos” cortos de almidón. Algo que está presente en innumerables productos de la industria alimentaria) y agregarle a esta tanto alcohol, ni más ni menos, como para que se absorba totalmente y que al mismo tiempo el polvo permanezca en este estado.

Pero me temo que este sistema es altamente ineficiente para los fines de aquella persona interesada en que el tema tenga una verdadera utilidad práctica. Es decir, poca cantidad relativa se puede añadir de la bebida como para queriendo mantener la forma de polvo, pretender obtener un resultado similar al de la bebida original una vez reconstituida con agua.  Por eso, lo más probable es que se haya aplicado otra solución. Se trataría del “encapsulamiento”.

¿Alcohol encapsulado?

Bueno, esa sería la hipótesis más probable para una explicación que el propio “inventor” (insisto que de inventor de momento, nada) se niega a revelar a los medios de comunicación haciendo la gracieta de que si revelara a alguien su sistema… tendría que matarlo acto seguido.

Bueno, no creo que sea para tanto, de hecho unos estudiantes holandeses ya idearon en 2006 un producto en polvo para obtener a partir de él una bebida alcohólica con la mera adición de agua. Se llamó Booz2Go

El encapsulamiento del alcohol se realizaría a partir de las ciclodextrinas. Como en el caso de la ya mencionada maltodextrina se trataría de un derivado del almidón, un oligosacárido, con un número variable de monómeros de glucosa (entre 6 y 9). Pero que en este caso, y a diferencia de la maltodextrina (que tendría esos monómeros distribuidos de forma lineal) en el caso de la ciclodextrina estas glucosas adoptarían una estructura cíclica. De este modo se puede uno imaginar a las diferentes ciclodextrinas como un gran donut en cuyo interior existe la posibilidad de “encerrar”, es decir, encapsular otras moléculas. De hecho y mal que le pese a Mark Phillips, a Palcohol como marca y a Lipsmark como empresa a la que pertenece la marca, esta es la explicación que puede, más o menos, obtenerse en Wikipedia al respecto del alcohol en polvo.

¿Dónde está la polémica?

Tal y como se expresa en este fantástico artículo (que vuelve a dar una explicación como la antedicha sobre la forma de obtener alcohol en polvo) no es una cuestión farmacológica o tecnológica, el problema viene desde el punto de vista legislativo y regulador al poder acceder en teoría y con este tipo de productos a lugares en los que típicamente no se puede acceder con bebidas alcohólicas (piensa en colegios, eventos deportivos…). No hace falta ser muy sagaz para caer en la cuenta de lo fácil de ocultar una bolsita de 30 gramos que es la idea de original de comercialización del Palcohol. (Por cierto en el anterior enlace no te pierdas la representación gráfica que contiene de las consabidas ciclodextrinas).

Además, en algunos medios de comunicación, desconozco la fuente original (pero los titulares están ahí) han puesto el grito en al cielo al especular con la posibilidad y las consecuencias de, en vez de preparar con los polvos un rico Mojito (por decir algo), esnifarlos. El eterno dilema de si prohibir algo a lo que se le puede dar un mal uso (eterno, para algunos, porque yo lo tengo claro).

Al mismo tiempo, la polémica también reside al parecer en la legalización y comercialización de Palcohol. Según diversas noticias, el organismo competente para establecer el marco bajo el cual se tendría que comercializar Palcohol (la Alcohol and Tobacco Tax and Trade Bureau), admitió en primera instancia su venta, para poco después, un par de semanas, prohibirlo en base a errores en su etiquetado.

Samuel Zuleta

https://www.farmacodependencia.com

Magister en Drogodependencias, Especialista en Farmacodependencia, Psicólogo.

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