Rehabilitación o castigo

 Rehabilitación o castigo

Un trágico homicidio múltiple sucedido en Juárez, Nuevo León hace algunos días, con el conocimiento de que el culpable confeso salió de un centro de rehabilitación de adicciones el mismo día que arrebató la vida a su familia, ha puesto luz una vez más en la discusión pública a propósito de estos establecimientos. 

Por principio de cuentas y antes de entrar en cualquier debate sin fundamentos es importante establecer que toda la materia de adicciones en México está debidamente regulada por la Norma Oficial Mexicana 028 y que corresponde a la Secretaría de Salud y a sus diversas instancias, la supervisión y regulación sanitaria de todo lo que gira alrededor de este mundo de la salud mental.

En teoría, ningún técnico, profesionista, clínica, centro de tratamiento, grupo de ayuda mutua o comunidad terapéutica que opere sin contar con la norma, debería estar funcionando y tendría que ser clausurada inmediatamente.

Ese es el punto de análisis y donde deberíamos centrar el debate, puesto que alguien no está haciendo su trabajo de control y regulación sanitaria correctamente, a pesar de que la ley general de salud en materia de adicciones es muy clara y contundente.

Desafortunadamente por escándalos públicos como estos que suelen llenar la nota roja, igual que muchas historias de las atrocidades que pueden suceder en centros que operan fuera de la ley e incluso en el clandestinaje, los otros que sí están debidamente acreditados, con todos los requisitos de ley y la norma vigente, gozan también de mala fama y crean una gran confusión en la población. 

Por ello insistimos persistentemente que falta mucha educación, orientación e información en materia de adicciones y prevención de la enfermedad, para darle a la población los conocimientos básicos de qué es lo que se debe hacer cuando se pide ayuda, además de poder exigirle a las autoridades que hagan cumplir la ley para lo que fue creada. 

Esta trágica historia que tiñó de sangre las noticias nacionales, debería ser suficiente para que exijamos que todas las partes involucradas en el mundo de las adicciones cumplamos nuestras responsabilidades. Lo hemos dicho muchas veces, la ignorancia o la falta de información es la que hace que las familias que padecen adicción en alguno de sus miembros, tomen decisiones equivocadas que muchas veces pueden tener finales en forma de tragedia. 

Debemos recordar una y otra vez que la adicción es una enfermedad mental y que como tal debe ser tratada, con todas las exigencias normativas, porque estamos poniendo en riesgo vidas humanas. Los tratamientos de adicciones son de rehabilitación y no de castigo como muchos de estos centros no autorizados lo siguen pensando bajo la premisa inhumana de que al adicto hay que tratarlo con dureza para que pueda superar su enfermedad. 

Nada más lejos de la realidad. Al adicto hay que tratarlo con amor y con firmeza a la vez, con el mayor humanismo, dignidad y las técnicas probadas en todo el mundo que le han permitido a millones de enfermos recuperarse y convertirse en personas útiles y felices. 

El costo de inversión en los tratamientos tampoco debe ser un factor para recurrir a este tipo de centros no oficiales o anexos cómo se les conoce comúnmente, ya que existen clínicas públicas y privadas, quintas y comunidades terapéuticas muchas veces más accesibles económicamente que estos negocios ilegales. 

Lo que hace falta es información y orientación para que las familias sepan que hay tratamientos de ayuda mutua basados en el programa de los 12 pasos con grupos registrados legalmente, así como el modelo ambulatorio que combina equipos profesionales para el apoyo del enfermo y, modelos residenciales que cuentan con la norma indicada. 

Debemos ser más proactivos y hablar de frente sobre estos temas para que la población tenga la información correcta que le permita tomar decisiones asertivas y para que las autoridades correspondientes hagan su trabajo sabiendo que estamos cuidando vidas humanas de los enfermos y de sus familias.

Autor: Omar Cervantes Rodríguez

http://origin-www.milenio.com/opinion/omar-cervantes/la-alegria-de-vivir/rehabilitacion-o-castigo

 

 

Samuel Zuleta

https://samuelzuleta.farmacodependencia.com/

Magíster en Drogodependencias, Especialista en Farmacodependencia, Psicólogo.